miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿QUE COMEN LOS NIÑOS?


A los chicos a veces les cuesta comer algunas cosas, más por su aspecto que por su sabor. Muchas comidas no aparentan lindas una vez preparadas. La textura es factor muy importante para los niños, no les agrada las cosas ásperas, rugosas, granuladas y a veces tampoco las muy resbaladizas. Teniendo en cuenta que cada uno tiene sus preferencias, a veces los padres contribuimos a que no les gusta algo simplemente porque a nosotros no nos gusta, o sentimos rechazo, entonces sin querer les trasmitimos el rechazo. 
A medida que crecen, los chicos van incorporando nuevos sabores a su dieta, nuevas zonas en la lengua se van inaugurando para trasmitir al cerebro sensación de placer o de asco. Una vez que una sensación queda asociada al rechazo es muy difícil cambiarla. Ejemplo, si probó algo y estaba muy caliente, o muy salado o agrio, amargo, en mal estado; quedará asociado al asco y al rechazo y costará tiempo volver a intentar que lo pruebe otra vez. Es importante saber que la gastronomía en ellos está más cerca de la supervivencia que de lo que nos hace bien o mal desde el punto de vista nutricional. 
Otra cosa a tener en cuenta es que si nosotros los acostumbramos a las hamburguesas con papas fritas o los panchos con puré, difícilmente logremos sacarlos de esa dieta hasta muy grandes. Los niños no comerán lo que no conozcan o no haya. 
El miedo de las madres a que los niños pasen hambre nos juega una mala pasada, ya que terminamos cocinando lo que el pequeño "quiere" comer. Cuando el niño tiene que comer lo que hay en la mesa, si no le gusta no habrá sustitutos, es decir se come esto, y no hay opción. Imaginen: te ponen delante un plato con espinaca y vaso de agua y uno con papas fritas, mayonesa, ketchup y coca cola; ¿qué eligen? Ningún niño va a  decir "comeré espinacas, son buenas para mi salud". Verdad? por lo tanto lo que nosotros cocinemos es lo que los niños comerán o sentirán hambre en la panza. 
Pasar un rato de hambre, no es mortal, sólo provoca los sentidos y despierta la creatividad. Por otro lado es bueno contar con la colaboración familiar, de nada sirve no darle comida chatarra, si en un rato viene el tío adorado y lleva a al niño a comer a Mc.Donald, o viene la abuela y dice "pobrecito y le da unos caramelos".
Bueno, con todos estos temas un poco más claros, podemos idear algunas cositas.




TIPS


  • Invitar a los niños a cocinar, ponerles un delantal y darles un bol con harina y agua para hacer masa. 
  • Darle una lechuga para que la laven en la pileta, sabiendo que pueden mojarse y mojar todo alrededor, pero es una actividad muy atractiva. 
  • Lavar tomates, que dan ganas de apretarlos con las manos y ver como salta el jugo. Sacrificar algunos tomates que luego se convertirán en jugo o salsa, pero no hay nada más placentero que apretar tomates, y en algún momento se lo llevarán a la boca, ya que hasta los cinco años la boca sigue siendo el lugar de "ingreso al mundo". Ponerles ropa que se pueda ensuciar y mojar y dejarlos "semi" solos en la tarea. 
  • Picar verduras con un cuchillo de plástico. Puede ser papas, zanahorias, manzanas.
  • Cocinar con los niños es una buena manera de enseñarles muchas cosas: química, alquimia, matemáticas, nutrición y amor por la cocina y la comida casera. Ver el proceso por el que pasan los alimentos antes de llegar a la mesa es algo mágico. 
  • Hacer de las compras en la feria un paseo disfrutable, con tiempo, con placer de elegir y pedir permiso para probar aunque la fruta esté sin lavar ( unos cuantas bichitos fortalecerán el sistema inmunológico) Probar frutillas, banana, manzana, zanahorias, oler el perejil, tocar las lustrosas berenjenas y los morrones, en fin todo lo que pasa en la feria despierta los sentidos.
UNA RECETA

HAMBURGUESAS DE ESPINACA Y ARROZ

Cocinar una taza de arroz con tres tazas de leche, y un trozo de manteca. Condimentar con queso parmesano o semiduro, agregarle unas cuantas hojas de espinaca cortadas a mano. Saborizar con nuez moscada y una pizca de pimienta. Dejar enfriar y cuando esté duro formar hamburguesas chatitas, pasarlas por pan y huevo y hornearlas de los dos lados. Se pueden hacer los domingos o sábados y guardar para toda la semana congeladas. Son prácticas para llevar a la escuela.

"SANGUCHITOS" FORMITAS

Pan de molde. Lechuga, tomate, choclo, mayonesa y si quieren pueden poner atún o cualquier otro pescado hervido sin espinas. Cortar todo muy pequeño, incluyendo la lechuga. hacer una mezcla y colocar la mayonesa. Formar una pasta. Untar una rodaja de pan y colocar otra encima, presionar para que se integre. Con las formas de cortar galletas, las de metal que son más afiladas, cortar los "sanguchitos". No tirar los bordes, se pueden comer. No colocar mucho relleno porque se moja el pan y a los chicos no les gusta algo muy húmedo. Es una buena idea para la merienda. La lechuga debe estar cortada chica, porque se pega en el paladar y puede generar rechazo por eso.

ENSALADAS

  • Zanahoria rallada muy fina con tomate y mayonesa es algo que les gusta a los chicos. 
  • Choclo desgranado con huevo cocido. 
  • Arvejas solitas, a ellos les gusta por su forma, se pueden combinar con trocitos de pollo hervido o al horno. 
  • Cuadraditos de pollo, choclo, y tomate con aceite o mayonesa.
  • La clásica papas, zanahorias en cubitos y arvejas. El secreto es cortar todo muy chiquito
EL ARROZ, UN GRAN ALIADO

El arroz combina con todo, y se puede colorear a gusto. Amarillo, verde, rojo y hasta Azul! Con los colorantes que se usan para tortas, que son comestibles podemos dar vuelo a la imaginación y hacer arroz de todos colores. Combinando con los colores de las verduras podemos jugar con los niños en la cocina; amarillo choclo, rojo tomate, verde arveja, y en busca de colores podemos llegar a otras verduras más difíciles como el morrón, la remolacha y las de hoja.
Se puede hacer un arroz muy bien condimentado y envolverlo en hojas de espinaca o de repollo, haciendo paquetitos muy pequeños que se atan con un hilo y se llaman "paquete sorpresa".


LA PASTA

Los ravioles son una buena opción para ponerles verdura y que los chicos lo acepten. También es una tarea para hacer los domingos, con tiempo y con ganas. Se puede usar la masa que viene para torta, rectangular. Se colocan montoncitos de relleno, la otra tapa encima y a cortar con un corta pasta.
Los rellenos? Espinaca con ricotta, puré de zapallo, tomate y queso, y lo que se te ocurra hecho una pasta y saborizado con queso rallado. Si no te da la paciencia se pueden comprar hechos, recomiendo siempre los ravioles de ricota mezclados con verdura que vienen ahora que son muy ricos.
Los fideos en todas sus formas, tallarines, moñitas y los chiquitos de sopa, se pueden acompañar de una salsa de verduras hervidas cortadas muy pequeñas y sazonadas solo con aceite.



SOPA

Infaltable la sopa de verduras. Licuada por supuesto. Durante el primer año la sopa con todas la verduras: zanahaorias, zapallo, nabo, puerro, espinaca y si quieren papa y boniato, es una de las mejores opciones. A esta sopa se le agrega un trozo de pollo sin piel (para disminuir la grasa), también se puede usar la carcaza del pollo que es muy económica y nutritiva y contiene el secreto que sana el alma y protege el cuerpo. Se puede usar el hígado del pollo también. Luego se licua todo, menos los huesos, y se puede conservar en la heladera colocando la  sopa en una cubetera. Cuando está congelada, se sacan los cubos y se pasan a una bolsita de conservado para optimizar el lugar. Al necesitarla se saca la cantidad de cubos que se deseen se descongela y listo. 
Es una comida que también permite jugar con el color, verde si ponemos mucha espinaca, naranja si es zapallo lo que prima o la zanahoria, más clarita si tiene papa.
Se acompaña muy bien, para los más grandecitos, con pequeñas tostaditas y queso rallado.
Acostumbrar a los niños a tomar sopa depende de los padres, ya que a muchos no les gusta esta comida y evitan prepararla, perdiendo una buena opción de incluir verduras en la dieta de los chicos. La sopa de pollo es un gran alimentos durante los primero años de vida. 


Secretos: paciencia, magia, amor y mayonesa.

Ojalá estas recetas sean útiles y si los chicos no comen las verduras por lo menos pasan un rato feliz en la cocina ensuciando todo! 
hasta la próxima!

MASA DE HOJALDRE




Es cierto que cuesta un poco hacer la masa de hojaldre, pero quien ame la cocina alguna vez en la vida lo intentará y se sentirá orgulloso de hacerlo. No tiene como salir mal, siguiendo las recetas al pie de la letra.
El secreto del hojaldre es la unión de dos masas, una de harina y una de manteca o grasa, sin que se unan nunca, el secreto es intercalar una con otra en el proceso. Durante la cocción, la grasa hace que la masa se separe en hojas Los ingredientes básicos son: HARINA, AGUA Y GRASA.
Existen dos métodos muy conocidos de hacer el hojaldre, el alemán y el francés. Pero les cuento que existe un tercero que es el que me enseñó mi suegra, un secreto familiar que pasa de generación en generación, que yo he preparado miles de veces, que siempre sale bien y que más tarde les contaré.
Un ejemplo de ingtredientes:
500 grs. de harina
1/8 litro de agua
1/2 cucharadita de sal
550 grs. de manteca
100 grs. de harina

COMO LO HAREMOS?




  • Tamizar la harina sobre una tabla de amasar y formar un hoyo en el centro. Poner el agua y la sal en el hueco. Trabajar las dos cosas rapidamente hasta hacer una masa sólida, lisa y brillante. Hacer un bollo, efectuarle cuatro cortes, taparla y dejarla reposar en la heladera.
  • Trabajar la manteca fría, con las manos frías, con algo de harina tamizada, formar otra bola y guardarla en la heladera también.
  • Estirar la masa de harina y agua en una superficie enharinada, formando un rectángulo.
  • Estirar la masa de manteca sobre papel formando un rectángulo, un poco más pequeño.
  • Colocar el bloque de manteca sobre el rectángulo de masa de harina y untar los bordes con agua.
  • Doblar la parte libre de la masa de harina sobre la de manteca y apretar bien los bordes.
  • Estirar con rodillo de abajo arriba y de izquierda a derecha hasta tener un rectángulo  de 30 por 60 aprox.
  • Doblar hacia el centro 20 cm de la parte izquierda de la masa y luego del otro lado los 20 cm de la parte derecha (giro simple). Envolver la masa en papel manteca y llevarla a la heladera durante 15 a 20 nminutos.
  • Pasado el tiempo de reposo, volver a estirar la masa hasta formar una placa de 30 por 60 cm, estirar siempre de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha. Doblar 15 cm hacia adentro los extremos izquierdo y derecho de esta placa, de manera que casi se toquen en el centro. Doblar entonces la masa por la mitad (giro doble). Volver a cubrir la masa con el papel manteca y llevar de nuevo a la heladera por otros 15 a 20 minutos.
  • A continuación extender de nuevo la masa, doblarla en giro simple y dejarla reposar otra vez. Y volver a repetir lo del giro doble una vez más.
  • Después del último giro la masa tiene un formato de 15 por 30 cm. Estirarla sobre una superficie enharinada y cortar de la forma que quieran según lo que vayan a hacer. Puede ser redondas, o rectángulares para las tarteletas de manzana, o en tiras, como quieran.
  • Humedecer los molodes con agua fría, colocar los trozos de masa y dejar durante 15 minutos en lugar frío. Humedecer los moldes permite que se forme vapor al cocinar y eso es bueno para la masa.
  • Cocinar la masa a 220º, esta masa se dora poco porque no contiene azúcar, por lo tanto soporta bien la temperatura.
  • Una vez cocido se retira inmediatamente de la chapa. Se pueden dejar enfríar para rellenar o guardar para hacerlo luego.
TIPS:
  • Estirar siempre la masa de hojaldre sobre superficie sólo ligeramente enharinada.
  • Nunca estirar en una sola dirección, sino al cocinarse se achica.
  • Cortar la masa de hojaldre con un cortante bien afilado, ya que de lo contrario las capas se pegan y al cocinarse no se separan, por lo que no se lograría el efecto hojaldre.
  • Si la masa de hojaldre se pinta con yema de huevo, hay que evitar mojar los bordes, por la misma razón anterior.
  • Los recortes de esta masa se pueden usar como cualquier otra, pero atentos! no se amasan, se montan uno sobre otro y se vuelven a estirar, no crece tanto como la primera vez pero sirven para hacer unas tiritas de masa muy ricas para acompañar con mermelada o miel.
  • Estas masas se comen mejor cuando están recién hechas, incluso caliente.
Mucha suerte! y si quieren me cuentan cómo les fue con el hojaldre, en la próxima les mando la receta fácil, pero primero hay que aprender a hacer éste, jaja


Bizcochuelo sin harina ni azúcar....

SIMPLE Y RAPIDO Y NO ENGORDA...



Se puede hacer un bizcochuelo sin harina y sin azúcar.  Vamos por la receta: colocar tres huevos en un bol y batirlos hasta que quede una mezcla bien espesa, endulzar con edulcorante el polvo el equivalente a tres cucharadas. Luego agregar tres cuharadas de leche en polvo y una cucharadita de polvo de hornear. Colocar la mezcla en una adadera con papel manteca en el fondo y hornear. Se obtiene un biscochuelo esponjoso y muy liviano. Dejar enfriar, es mejor si queda de un día para otro. Una vez frío se corta a la mitad y se rellena con crema chantilly dietética y fruta endulzada con edulcorante. Se puede usar cualquier mermelada dietética que sea de su agrado. Decorar encima con la crema y la fruta. Se obtiene un postre suave, rico y muy lindo a la  vista que pueden comer todos aquellos que estén a dieta, o que no puedan consumir azúcar o harina.
Espero que les sea útil, en muchas preparaciones la leche en polvo sustituye muy bien a la harina blanca. Se puede usar harina de arroz, pero también contiene almidón. 

Hasta la próxima!

viernes, 23 de septiembre de 2011

La torta de ricota que casi termina en pelea....


Una torta sin azúcar, ni harina ni huevos...
Era un día de verano y me mejor amiga estaba a dieta. Un problema! con lo que me gusta cocinar y comer a mi! Lo primero que le prohibieron fue el azúcar, para seguir harina, huevos y todo tipo de postres. Yo cocinera y ella a dieta!
Eso me puso a pensar ¿qué hacer?. Sola en la cocina y con unos cuantos ingredientes a mano puse a andar la máquina de inventar. ¿cómo hacer una torta dulce, sin azúcar ni huevos ni harina?
Tomé un kilo de ricotta que compré en la feria, bien blanca, tierna, mojada y chorreando suero. Esa es la mejor, ya que la de corte viene muy prensada. La endulcé con miel (se puede usar edulcorante) y la dejé como un puré suave y consistente. Lo coloqué en el fondo de una asadera desmontable, formando un borde como de tarta. La llevé al horno (hasta que quede sequita, treinta o cuarenta minutos).
Mientras tanto tomé una lata de duraznos en almíbar sin azúcar y los corté en rodajas con forma de media luna. Reservé el jugo al que le agregué un sobre de gelatina sin sabor y sin azúcar y lo llevé a la heladera o al frezzer si quieren que se haga más rápido.
Cuando la ricotta estuvo bien sequita, la dejé enfriar y le coloqué los duraznos en forma decorativa, Cuando la gelatina estuvo semi cuajada, sin llegar a dura pero que ya no se vuelca, se la coloqué por encima y llevé todo a la heladera otro rato.
Cuando estuvo bien fría, le retiré el borde de la asadera y la coloqué con el fondo en una bandeja bien bonita que era de mi abuela, decorada con flores amarillas y una línea azul.
Con un sobre de crema chantilly dietética colocado en una manga le hice un adorno de arabescos sobre la gelatina ya cuajada y quedó hermosa.
Como estaba inspirada puse un mantel redondo naranja y amarillo y unos platos azules que compré el otro día.
Estaba en medio de esa tarea cuando llegó mi amiga, preocupada por su dieta y enojada con el médico que se la recomendó, con todos sus parientes y los míos también y despotricando contra cielo y tierra.
Entró al living, tiró la cartera en un sillón y se tiró él en otro desparramada como gelatina que la desmoldaste antes de tiempo, a propósito de la torta.
Cuando fue bajando la vista desde el techo hacia el centro de la habitación vio la mesa puesta en el comedor con la torta en el centro. Se acercó  y dio un grito levantando el techo. Vino como una tromba a la cocina me increpó en un alarido "¿vos me estas tomando el pelo?, ah es muy gracioso no?, como no fue a vos que te mandaron morir de hambre! como vos podes seguir cocinando y comiendo como una sapa, porque así vas a quedar, dale al dulce de leche, a la crema doble, a los duraznos en almíbar, dale que dale al bizcochuelo, a la torta, al arrollado... al chocolate... a los bizcochos!!! dale al biscocho nomás! que yo voy a estar divina con mi dieta, di-vi-na- sin panza, sin celulitis.... sin comeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer! sin cola y sin tetas porque cuando adelgazo quedo toda floja....... yo no quiero hacer dietaaaaaaaaaaaaaaaaa!"
y comenzó a llorar a gritos mientras yo ahogada de risa me tiraba sobre la mesada limpiándome los ojos con el repasador.
Cuando la quise consolar, se acordó de la torta y empezó a gritarme de nuevo: "y vos tarada, me invitás a comer y me preparás una torta? que es, un prueba del universo? una prueba de mierda del universo, eh? eh? me vas a decir eso? estas de guaranga?, eh? eh? contestámeeeeeeee!"
Yo me seguía riendo y tratando de decir la palabra "dietética" entre medio, y mi amiga, me daba golpes con una cuchara de madera al grito de ¿dietética? ¿dietética? y otros improperios más duros jajajaja
Cuando pude zafarme, salir de la cocina y tirarme en el sillón a descansar, pude empezar a explicarle que la torta maravillosa que veía sobre la mesa no tenía AZUCAR, ni tampoco HARINA, ni HUEVOS  ni una gota de todo eso, empezó a cambiar la cara.
Como la hora del te, ya había pasado, abrimos una botella de elixir de miel, gengibre y limón que tengo preparado en un botellón gordo y panzón que me regaló mi amiga Móniq y que siempre preparo para los abstemios; lo sirvo en unas copas muy bonitas y el fetiche del vino queda satisfecho; nos trajimos la torta para el living y comenzamos a dar cuenta de ella.
Siempre para las tortas suelo usar una pala muy antigua que me regaló una viejita amiga, es de plata y tiene las iniciales grabadas.
Nos descalzamos, y procedí a cortar dos sendos trozos de torta y servirlos. El azul de los platos, el blanco de la ricota y el naranja de los duraznos daban un colorido especial a la mesa.
Cuando mi amiga probó aquella torta no lo podía creer y quedó maravillada ya le hacía sentir que comía un fantástico postre de chantilly y duraznos y sin una pizca de ingredientes que le hicieran mal. Nos reímos mucho y nos tomamos todo el elixir, que otro día les cuento como se hace. Y que aunque no contiene alcohol y no emborracha el cuerpo, embriaga el alma y los sentidos, levanta la autoestima y provoca la libido despertando lo mágico que habita en nosotros... 










hasta mañana!

Yogur casero y natural...


Con un litro de leche y un vasito de yogur natural obtenemos un litro y cuarto de yogur natural, sano y rico. Se pone a hervir un litro de leche endulzada con diez cucharadas de azúcar blanco, o cinco de miel o cualquier otro endulzante que utilicen. No funciona si no tiene elemento dulce, ya que las bacterias del yogur necesitan la glucosa para reproducirse. Después que hirvió la leche se deja enfriar hasta templada. No puede estar ni muy caliente ni muy fría. La medida es introducir el dedo meñique y si se siente agradable, la temperatura es la ideal. Colocar la leche en una jarra de vidrio o plástico, agregar el vasito de yogur y tapar con un repasador. Dejar reposar en un lugar tibio, durante unas ocho horas. Suelo envolver la jarra en una bufanda pequeña que uso para eso y para la masa mientras leuda, que son procesos parecidos, muy íntimos y necesitan calor y penumbra. Una buena idea es hacer esto de noche, a la mañana siguiente estará listo el yogur para el desayuno. Luego de este rato, el milagro de la reproducción se produce y obtenemos un rico yogur. Se puede consumir natural como queda o agregarle frutas picadas como frutillas o duraznos.


El yogur calma la inflamación del aparato digestivo en caso de gastritis, neutraliza los gases y ácidos tóxicos. Regula la flora intestinal y es más digerible que la leche gracias a los microorganismos. El yogur contiene calcio, magnesio, potasio y fósforo.

Se puede usar yogur para muchas cosas en la cocina, por ejemplo para tortas y ensaladas. Se puede sustituir la leche de las tortas por una taza de yogur, quedará más esponjosa y liviana.
Para las ensaladas se prepara una mezcla de yogur natural con aceite de oliva y unas hojitas de albahaca picada a mano. Esta salsa leve se coloca en las ensaladas verdes de lechuga, berro o espinacas.

Para acompañar el helado, la ensalada de frutas, las tartas frescas de verano, se acompañan muy bien con el yogur.
Con cereales y semillas de lino, alpiste, sésamo, chiá constituye un desayuno sano y muy energizante.
Si que quiere algo más sofisticado, se puede agregar crema doble batida y dos claras a nieve con un vaso de yogur natural, luego agregar nueces picadas y chocolate en trocitos, se sirve bañado con salsa de naranja, o de caramelo y es un rico postre, ideal para una noche de reconciliación.


Otro día les cuento de las utilidades del yogur para la piel del rostro y el cuerpo, en mascarillas y baños.

Hasta la próxima!


jueves, 22 de septiembre de 2011

cocinar con poca plata

La verdadera magia se hace en la cocina. En los últimos tiempos los precios de los comestibles se han ido por la nubes como decía mi madre. Entonces hay que buscar la forma de cocinar rico gastando poco. Suele pasar que si vamos a hacer una receta y nos falta algún ingrediente creemos que no se puede hacer, y eso no es del todo así. Por supuesto que si falta el ingrediente principal no será lo mismo, pero hay muchas cosas que se pueden sustituir, entonces hay que echar mano a la imaginación.
Vamos a ver algunas sugerencias.


UN PUERRO cuesta entre siete y diez pesos según el lugar donde lo compren y da para hacer una tarta. Es una verdura muy noble, sabrosa y se utiliza en su totalidad. Se corta en rodajas después de sacarle las puntas marchitas, se pone en el sartén con un diente de ajo y un poco de aceite. Al rato se le agrega leche y se deja cocinar, la leche suaviza su sabor fuerte acebollado. Se condimenta con sal, pimienta y nuez moscada y se deja reposar. Se hace una masa liviana de harina, aceite, agua y un huevo, se une sin amasar y luego se estira del tamaño de la asadera (Ver masa de hojaldre simple). Se coloca el fondo, luego el relleno, si se quiere se puede agregar queso rallado, si hubiera algún resto de fiambre se puede picar también. Se pone la masa de arriba y al horno.


La ALITAS DE POLLO son muy ecónomicas, en el entorno de 35 pesos el kilo. Se cortan en dos y se descarta la parte más fina que se puede usar para saborizar sopa o caldo. La otras dos mitades se cocinan al horno con mostaza y limón o se fritan, según el gusto. Si se desea se pueden pasar por pan rallado y huevo antes de hornear o fritar. Se acompañan con arroz blanco, puré de papas o verduras hervidas. También son ideales para hacer sopa y para saborizar guisos o cazuelas.


El HIGADO de vaca se compra a 80 pesos el kilo aproximadamente y rinde todo, ya que no tiene casi desperdicio. Solo se le retira la piel que tiene de un lado y alguna parte de los conductos. Se corta en cubos y se cocina en un sartén con abundante ajo y cebolla cortada en rodajas. Con una buena cebollada quedan muy ricos, si se quiere se puede agregar morrón también. Se sirve con arroz blanco. Los churrascos de hígado son indicados cuando existe baja en la cantidad del hierro del organismo, es bueno para los niños y los ancianos. Se deben cortar muy finitos para que queden más ricos, no aconsejo cortarlos gruesos. Se acompañan con moñitas con queso, puré de papas o verduras, arroz o papas fritas.
También se pueden hacer en brochettes, se cortan cubos y se colocan en los pinchos alternando con cebolla y morrón, a la parrilla o al horno.


Los ZAPALLITOS son una verdura noble y muy rica. Se puede hacer un revuelto con cebolla, morrón y huevo que se acompaña con arroz blanco. Esta misma preparación puede usarse para hacer una tarta. Otra opción es hacerlos rellenos, con su propia pulpa mezclada con carne, jamón y queso u otras verduras, también se puede usar ricotta. Si no quieren usar la pulpa para rellenar, con ella se puede hacer una rica sopa crema, licuando la pulpa y saborizándola con cubos de sabor o alas de pollo al hervirlos. Tener en cuenta que los zapallitos están muy en cuenta cuando es su época, fuera de ella el precio sube mucho.




La PAPA nunca debe faltar en la cocina. Sirve para casi todo. Con un kilo de papas, una docena de huevos y alguna cebolla, hacemos la clásica tortilla de papas. Una sugerencia es cortar las papas como para fritas, bien finitas y fritarlas como para gramajo. Hacer las tortillas finas con dos huevos y un puñado de papas. Variar los gustos: con cebolla, con queso rallado, con morrón, con ajo y perejil, con zanahoria rallada, con ajo y tomate. En fin traer de la heladera todos los restos de verdura que hayan quedado y dejar volar la imaginación de este modo hacemos tortillas para todos los gustos. La tortilla se acompaña bien con ensalada de tomates con albahaca. Usar condimentos como: pimienta blanca, negra, comino y nuez moscada, esto ayuda a sustituir la sal.

RECOMENDACION:  siempre conviene usar las verduras de estación, porque en la época, tanto las frutas como las verduras están en su punto de sabor y a buen precio. De este modo también respetamos los ciclos de la naturaleza que por algo están. Personalmente trato de hacer esto no solo por las razones mencionadas sino también para no favorecer el cultivo de verduras en forma artificial. Cuando hay limón, haz limonada y cuando no hay, no hagas nada.
Respetando la naturaleza y sus ciclos nos repetamos a nosotros mismos porque también estamos en ella.

Gracias y hasta la próxima!




sábado, 17 de septiembre de 2011

GALLETAS!


Es un sábado nublado, un buen día para hacer galletitas de chocolate. Tenemos una receta que es muy simple y en la que pueden ayudar los más pequeños. La  masa d estas galletas es muy noble y no requiere de medidas exactas ni de ingredientes imprescindibles. Lo mejor que tienen es que se pueden hacer con lo que hay en la despensa. Los básicos: harina, azúcar y polvo de hornear. Todo lo demás puede variar. Primero colocamos en un bol grande aaproximadamente dos tazas de harina, una de azúcar y una cucharada generosa de polvo de hornear. Estás medidas pueden no ser exactas, con el tiempo aprendemos a cocinar a ojo y es una buena manera. Si falta un poco par las dos tazas de harina, no es problema, si quieren poner un poco más de harina también está bien.
Tenemos harina, azúcar y polvo de hornear, ahora vamos a buscar que tenemos en la despensa para ponerle a las galletas. Semillas: de sésamo, girasol, lino, alpiste, chiá, amapola entre otras. No es necesario usar todas, pueden elegir las que más les guste o las que tengan. Otras cosas que podemos usar: coco rallado, canela, pasas de uva, avena laminada, gengibre, miel, chocolate amargo, café, ralladura de naranjas, de limón, trocitos de chocolate, nueces picadas, maní, almendras, en fín, lo que tengan. Las pasas de uva conviene cortarlas bien pequeñas y pasarlas por harina antes de integrarlas a la mezcla para evitar que se quemen.


La idea es que sobre la base de los tres elementos agregar lo que tenemos en la despensa con un criterio de combinación basado en los sabores, ejemplo: chocolate, con cáscaras de naranja; coco y canela, miel y canela, limón y gengibre, multi semillas, avena y miel, sésamo y girasol, chispas de chocolate, trocitos de manzana y canela.
Una vez mezcaldos los ingredientes secos, hacemos un hueco y colocamos un huevo, media taza aproximadamente de aceite y comenzamos a unir la mezcla con leche, agua o jugo de fruta. Debemos lograr una mezcla húmeda y engrudosa, no muy seca como para amasarla ni  muy blanda que chorree. La dejamos reposar un momento para que se hidraten bien los elementos secos. Mientras engrasamos una asadera y prendemos el horno. Se cocinan muy rápido en horno eléctrico y un poco más lento en horno a gas. 
Vamos colocando en la asadera con una cuchara los montoncitos de mezcla de forma irregular. Hornear. 
Cuando se sacan si se desea los pueden pintar con un caramelo espeso. También podemos colocar un trozo de manzana en cada galleta antes de poner al horno.


Como ven, da para que la imaginación se libere y la creatividad haga de las suyas. Como es una receta fácil podemos invitar a los más pequeños a mezclar y a colocar la mezcla en la asadera, también a pintar con caramelo las galletas terminadas con un pincel, esto les gusta mucho a los chicos. Son ideales para la tarde, llevar de pic-nic o guardar para la merienda de la semana. Se guardan en un frasco, lata o envase plástico y tenemos siempre un bocado rico para acompañar un estimulante tecito. Si vamos de visita a lo de la tía vieja, o a lo de una amiga, colocamos unas cuantas galletas en una bolsita de papel o naylon y atamos con una cinta de dorada o de color, le colgamos una cartita con un mensaje cariñoso y es un lindo regalo de amor. También puede constituir una interesante fuente de ingresos.